Me imagino que es, porque aún no sabes.
Asumo, que si superas, quizás, sólo quizás
reirías de lo absurdo e inocente de la premisa.
Imagínolo: tú y yo riéndonos de lo mismo,
toda una sucesión de minúsculos espasmos
zarandeando los pulmones con ahínco
apenas y pausando para tomar un respiro.
No puedo decirlo abiertamente y aunque
oculto torpemente mi intensión
es casi una seguridad que, en un descuido,
midiendo poco mi prudencia, abra mi boca e
irrevocablemente sólo pronunciaría tu nombre.
© Yair Lira
