109 días han pasado desde la última vez que escribí en el blog, parece que después de todo no logré mantener la racha y me llené de borradores sin publicar, (sin contar este, llevo 117). Si nos ponemos matemáticos podemos decir que, sí me hubiera aplicado, pude haber publicado una entrada en cada uno de esos días y tendría todavía borradores de sobra, es decir, tendría un rendimiento de 107%. Aunque la realidad es que voy en déficit.
Y es que, ya no tengo la disciplina de antes, el “valemadrismo” (o seguridad) en publicar lo que fuera, sin tanto pensarlo, sin detenerme a considerar quién lo leerá, que tan bien escrito está, etcétera.
He descubierto que algo similar me estaría pasando en el departamento de las relaciones personales. Tiene casi 10 años que no tengo una salida con alguna persona que no sea ya de mi círculo social cercano (el cual, cabe decir, es ínfimo), y que no sea a alguna actividad de las que siempre hago, ir al cine, a comer, reunión de juegos de mesa, juegos de rol, Magic.
En resumidas cuentas tiene muchísimo que no tengo una date por llamarlo de algún modo. Tengo esa sensación de sentirme anacrónico al respecto, oxidado. Siento que no tengo una noción de qué podría ser una salida casual y qué podría interpretarse como una salida más de pareja, o qué es demasiado informal o poco adecuado para invitar a alguien que apenas conoces y te gustaría conocer más.
Así como mis 107 borradores se me ocurren muchas cosas para sugerir, pero al mismo tiempo, siento que no tengo la seguridad de hacerlo sin pensarlo tanto.
En los últimos meses he ampliado muy, MUY ligeramente mis prospectos de circulo social. No quiero decir pretendientes o intereses románticos, porque soy de la idea de que eso es situacional, que necesitas conocer a la persona no con una intención de ligar, sino de verdaderamente conocerla e ir creando una relación o vínculo de cercanía o amistad. He conocido gente que me ha interesado conocer más, sí, no voy a negar que hay una cosquilla de atracción, pero ademas de que me siento totalmente fuera de juego en eso de la citas, de verdad prefiero enfocarme en la parte de conocer y conectar.
En el relato Pizzería Kamikaze de Etgar Keret, sin entrar en spoilers, sucede que pasan milagros, que son como pequeños fenómenos mágicos, como encender un cerillo y al agitarlo y tirarlo en lugar de caer el piso se eleve por los cielos, o romper una botella y que le salgan mariposas, cositas así. El punto es que uno de los personajes ha visto como a los demás les pasan esos milagros y el quiere que le pase uno, y está pensado a cada rato en ello y prestando atención en cosas que hacer para ver si logra tener un milagro. Y bueno a lo que quiero llegar es que, otro personaje le dice que la razón por la que no ha logrado tenerlo es justamente porque lo ha estado buscando, que en el momento en que se olvide de ello y se dedique a vivir, le pasará.
Creo que justo en las relaciones es así, o al menos para mi lo pienso así, si me enfoco en buscar pareja, no la voy a encontrar, pero si me dedico a sólo conocer personas sin esa intensión, es mucho más probable que se dé algo.
Sin embargo me siento atrapado en que necesito salir con las personas para generar relación, pero tiene tanto que no lo hago que siento que ya no sé cómo, y entonces no salgo y así, circulo vicioso.
Antes de que se me olvide, les recomiendo mucho ese relato de Etgar Keret que, también puede ver en forma de película llamada Wristcutters, le hicieron la adaptación y la verdad les quedó muy bien.
Les decía, siento que quiero conocer a las personas pero que no se cómo hacerlo sin que sea algo muy de mi mundo, yo encantado de decirles, vamos a tener reunión de juegos de mesa, o vamos a tu casa y veamos estas películas todo el día. Son cosas que me gustan o me gustaría hacer pero en mi cabeza siento que son muy clavadas o muy de novios.
También creo que es sólo un efecto de sobrepensar las cosas porque, aunque trate de no darle importancia, hay un interés extra en las personas porque, ¡hey! no soy de palo, a veces no puedo evitar rendirme ante algún detalle. Como diría Sabines:
Mi corazón desde hace días quiere hincarse
bajo alguna caricia, una palabra.
En fin, comparto esto porque, de eso se traban los blogs ¿no? y ademas siempre ayuda el poner aquí las ideas porque de algún modo las tienes que ordenar y a veces, cobran más sentido o ves lo absurdas que son en tu cabeza, y todo es muchisísimo más sencillo de lo que imaginabas.

