Quieres un físico para hablar en tu funeral. Quieres al físico para hablarle a tu familia en duelo sobre la conservación de la energía, para que entiendan que tu energía no ha muerto. Quieres al físico para recordarle a tu llorosa madre sobre la primera ley de la termodinámica; que ninguna energía se crea en el universo, y ninguna se destruye. Quieres que tu madre sepa que toda tu energía, cada vibración, cada BTU de calor, cada onda de cada partícula que era su amado hijo permanece con ella en este mundo. Quieres que el físico le diga a tu padre que llora que entre las energías del cosmos, diste tanto como tuviste.
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Reconectando con varias cosas
Hace algunas semanas re-conecté que un pasatiempo que disfrutaba en sobremanera y que ya tenía años olvidado: la poesía.
Había dejado de consumirla y ejercerla al grado que estaba desconectado de la magia de la poesía.
La métrica, las rimas, tiempos, diptongos. Los buenos versos, los sonetos. La declamación. La prosa libre.
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Historias cúbicas con Rory’s Story Cubes
Hace unos días le eché ojo a un peculiar juego de mesa, se trata de los Rory’s Story Cubes. Un juego de nueve dados, los cuales en lugar de tener puntitos representando números en cada una de sus caras, tienen diferentes imágenes.
La mecánica es muy simple:
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Me gusta el color azul de tu cabello rosa
Me gusta el color azul de tu cabello rosa y el tono gris de tus ojos color miel. Como cuando mirándonos con los ojos cerrados nos decimos las cosas que pensamos sin cruzar palabra. Así cuando nos penetramos como bestias con la ropa puesta o cuando miramos dos horas de noticias amarillistas sin la tele puesta. Sencillo como la física cuántica, o eterno como el cigarro que te fumas mientras te miro el alma a cada bocanada de humo, así es nuestro amor, tiempo que no se ha dado y un instante que se nos fue ya de las manos.
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Un hombre sin cabeza
Anteriormente ya había escrito sobre Etgar Keret y sus cuentos, en esta ocasión he terminado un tercer libro de sus historias y no deja de gustarme su manera de contar las cosas. Si les gustan los cuentos con cosas inesperadas, y con finales no siempre muy felices, se los recomiendo ampliamente, en esta ocasión les dejo un cuento que se desprende de su libro Un hombre sin cabeza, a ver si se animan a leerlo.
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