And so I said to my doctor…

Así fue, el pasado miércoles a las siete de la noche me encontraba cómodamente sentado en el sillón del consultorio de un psicólogo. ¿Locura?, ¿depresión? ¿ansiedad? ¿crisis de identidad? ¿crisis de los 26? ¿demasiado Word of Warcraft?

No… inhability to love como poéticamente me gusta llamarlo. Resulta que tengo un problema (en realidad varios, pero este es el bueno) en el caso de las relaciones afectivas, algo no funciona bien en mi cerebro, en el diagnóstico preliminar parece que tiene que ver con el caso de la muerte de mi madre cuando tenía 4 años. El doc dice que tengo sus recuerdos bloqueados porque a los 4 años ya recordaba cosas y yo nomás de mi mamá no me acuerdo de nada). Y eso hace que no pueda ser afectivo. Imagínense, yo que un tiempo me las dí con aires de poeta y vomitaba versos amorosos y desamoros por doquier; resulta que no puede ligarse afectivamente a las personas. Específicamente a las chicas. Esto representa un problema para mi porque no puedo tener novia, y que a la hora de cumplir en el aspecto afectivo estoy incapacitado y mis relaciones se van al diablo.

No llegue a la terapia por arte de magia ni por disposición judicial o severamente médica (que hubiera sido bueno que alguien que no fuera yo pagara por las sesiones). Fui por voluntad propia, hecho que es importante destacar puesto que muchas personas consideran malo que uno asista a terapia, yo lo considero bastante normal, hay veces en que uno necesita ayuda profesional (después de todo si se descompone tu auto lo llevas al mecánico, o si anda fallando tu compu llamas al técnico, así pues si tu psique no jala bien, la llevas con el psicólogo) en fin.

Mi doctor no tiene un diván, lo cual es tan decepcionante puesto que ya me visualizaba recostado en él, pero la parte más importante es que siento bastante confianza con el doc y según él dice que se trabaja bien conmigo (ya ven, no estoy tan loco como creen) así que espero que tome más de cinco meses recuperar el justo orden en mi cabeza.

La sesión me hizo recordar aquella breve tira cómica que un tiempo publiqué, donde mi personaje terminaba acudiendo a terapia,. Pareciera irónico que en verdad terminara en terapia años después. (lástima que en el cómic es una terapeuta rubia despampanante con la que termino teniendo sexo) pero la realidad es otra. Confieso que de verdad me gustó asistir, creo que el hecho de que alguien te escuche y no sólo eso, sino que tenga las herramientas para descifrar lo que hay en todo lo que dices y te explique qué pasa y te abra el panorama a cosas que no te pasaban por la cabeza, le da un sentido de alivio a uno.

Una de las cosas que encuentro más atractiva de acudir con el doc es la interpretación de los sueños. Yo suelo tener sueños tan pero tan extraños que siempre que los platico se mofan diciendo que me doy unos toquesantes de dormir. Así que ahora podré saber qué está tratando de decirme mi cerebro.

Comments

3 respuestas a “And so I said to my doctor…”

  1. Avatar de Nacho

    Tengo un amigo al que le pasa algo similar a lo tuyo, solo que él de plano si está peleado con la vida. Animo, tu caso no está tan extremo chavo.

  2. Avatar de La Diabla

    Hey Yaircito, tanto tiempo sin escribirnos, quien lo diria, yo varias veces he querido ir a terapia por diferentes problemas pero no tengo tiempo y me da flojera y mejor me espero a que las cosas empeores o se arreglen solas…

  3. Avatar de Mary J

    sip lo sé, lo sé TODO!!! (bueno en realidad tngo una idea de lo ke akbas de decir…)

    supongo ke el ke tus problemas afectivos se relacionen kon la muierte de tu mamá tiene ke ver kon el hecho de ke tal vez no superaste tu etapa edípica komo debe ser… pero yo no soy la “doc” y ya él te dirá la razón…

    bss!

    PD. akompañamen luego al Dolores Olmedo a ver la expo de Kishio Murata :P!!!!!