III. Fantasía

Escribir una historia que contenga por lo menos un elemento fantástico como duendes, gnomos, hadas, magos, santa claus, dragones, hechizos, princesas, deseos, elfos, árboles que hablan, fantasmas, gigantes, enanos, etc., etc., etc., la lista es infinita.

Los autores son libres de cualquier otra cosa.